Estrategia y creatividad

La “y” se usan para unir dos elementos que son diferentes. Pero en ese caso la usamos entre comillas porque estamos convencidos de que estrategia y creatividad son dos nombres para un mismo asunto: la comunicación eficaz.

Si imaginamos una empresa típica, veremos un departamento (oficina, dependencia, piso o cubículo, según el caso) donde hay personas encargadas de los asuntos estratégicos. “Y” hay otro departamento (oficina, dependencia, piso o cubículo, según tu imaginación y tu memoria lo permitan) donde hay gente pensando en innovar, procurar atracción y ser “originales”. Casi siempre son dos lugares diferentes porque, en la mayoría de los casos, separamos lo estratégico de lo creativo. Sin embargo, son parte de un mismo proceso, al menos desde la perspectiva que nos interesa, que es la de la Improvisación para la Vida. Por eso, dedicaremos esta entrada a hablar de estrategia “y” creatividad. 

Empecemos por lo básico (y, tal vez, lo más polémico): estrategia y creatividad son dos caras de una misma moneda. Esa moneda puede ser la empresa, los procesos que se lideran en ella o, simplemente, el asunto mismo de estar en un mundo (lleno de una incertidumbre creciente) donde es necesario en todo caso sostener interacciones con otras (personas, organizaciones, audiencias y, en fin: gente), 

Pero si por algo habitualmente se piensa que estrategia “y” creatividad son antagónicas es en parte porque no todas las personas de la organización mantienen una visión integral de los procesos, algo así como una imagen tipo paisaje que nos muestra, no solo la casa, el jardín y el garaje, sino las entradas, las salidas, las vías de acceso y, en general, el entorno en el que esa casa se encuentra. 

De hecho, si hilamos más fino en la imagen con la que iniciamos, las personas “encargadas de la creatividad” suelen calzar tenis, llevar ropas frescas y mantener un look descomplicado. Estudiaron artes, diseño, arquitectura o publicidad. Esto, mientras en el otro piso (o cubículo, o planta, o departamento, u oficina), las personas encargadas de la estrategia suelen tener trajes más formales, y estudiaron cosas como administración de negocios, ingeniería financiera o, en todo caso, carreras donde se estudiaban números. Así que mientras por un lado vemos gráficas estadísticas complejas (por el lado de la estrategia), por el otro vemos colores, tipografías llamativas y videos de alto impacto y recordación. 

Pero esas imágenes no son más que estereotipos. Si funcionan, es porque nuestra experiencia empírica está llena de imágenes que refuerzan tales ideas, y también porque en general a nuestro cerebro le gusta separar la forma del contenido, lo que se dice de la forma como se dice, y otro montón de truquitos mentales que no se respaldan tanto en la realidad sino que sirven para efectos de aprender algo fácil (y adaptarse al entorno). 

¿Pero cómo eso  de que estrategia y creatividad son lo mismo?

No afirmamos que son lo mismo. Pero sí sostenemos que NO son antagónicas. Para entender por qué vamos a proponer unas cortas definiciones que nos sirvan para ilustrar el argumento. 

Creatividad en dos palabras (o tres)

Ponle que creatividad es la capacidad (y también la actitud) de unir elementos ya conocidos de una manera novedosa para resolver un problema, solucionar un reto o solventar una situación adversa. 

Acá hablamos de creatividad. Como puedes leer allí, no se trata de algo milagroso o exclusivo de mentes geniales: todas las personas, siempre que contemos con buena información y nos enfoquemos en un problema puntual, podemos generar ideas creativas.

(Usamos la creatividad para lucirnos en una entrevista de trabajo, y hasta para hacer, por fin, esa llamada que llevamos aplazando tanto tiempo).

No es que solo quienes hayan estudiado diseño de modas o música pueden ser personas creativas. En la ingeniería, en la administración y en el derecho se puede (y uno diría: se debe) ser creativo. 

El punto es contar con suficiente información y con darse el tiempo para definir bien cuál es el problema que se debe solucionar. Recoger buena información pasa por uno de los principios de la Improvisación para la Vida que se llama Percibir. 

Y tú, amigo contador, amiga ingeniera… ¿recuerdan alguna vez que hayan aplicado una solución creativa a un problema que parecía no tener solución?

Estrategia en dos palabras (o tres)

Muy en resumen, la estrategia es el plan mental que se diseña para pasar de una situación determinada a otra ideal. La estrategia estructura el guion de acciones que se van a seguir para conseguir una meta, pero no es directamente tales acciones en sí mismas sino aquello que les da la lógica, el sentido, la dirección. 

En la asignación de roles convencionales, la estrategia se diseña técnicamente en las oficinas de gerencia, pero nadie ha dicho que en departamentos financieros, oficinas de comunicación o secretarías técnicas no quepa la estrategia. Incluso es pertinente en la vida personal: como cuando anhelas algo y buscas el camino más indicado para lograr materializarlo. 

Bueno, pero qué es lo que une estrategia y creatividad

En rigor, un aspecto une lo creativo y lo estratégico: lograr objetivos, materializar las metas, concretar los planes, aterrizarlos. Como en el camino que hay entre el estado actual y el estado ideal está lleno de retos, mientras la estrategia define cómo se conecta un punto con el otro, la creatividad aporta el ingenio necesario para sortear las muchas situaciones que se van a sortear. 

Probablemente te suene un poco raro. Ya lo dijimos: convencionalmente asociamos a las personas creativas con cosas como dibujitos y a las personas estrategas con gráficas estadísticas y cuadros financieros llenos del signo “%”. Pero nadie dijo que tenía que ser así.

Si repasas algunos inventos que fueron posibles gracias a la actitud de la improvisación, verás que siempre hubo alguien (muy creativo) que pudo ver en lo que parecía ser una dificultad una oportunidad (estratégica) para resolver problemas. 

Bueno, ahora que ya sé esto, ¿qué puedo hacer?

Sonríe. Sonríe siempre, es pues una recomendación muy general. Pero te invitamos a la sonrisa por una clave sutil y liberadora: cada que dos neuronas que contenían información vieja se encuentran por primera vez, ocurre algo maravilloso que se llama la comprensión. Y esa comprensión te permitirá ver nuevos horizontes. 

Es como si la mirada se despejara. Y es justo lo que nos interesa de la Improvisación para la Vida: aceptas habitar (aunque sea por unos instantes) un improverso, te das lugar a la escucha, captas el ritmo de la improvisación, la actitud a la que nos invita. 

Y con esa nueva información, que llegó gracias a que practicaste el Percibir, llegan ideas que te permiten Proponer (otro principio maravilloso de la improvisación) cosas nuevas. 

Para aprender más sobre estrategia, te invitamos a mirar este curso “Qué camino cojo”, sobre improvisación estratégica. Y si te interesa que tus ideas bajen al mundo real y te permitan darle forma concreta a tus objetivos, pásate por “Esta reunión pudo ser un mail”, un curso donde aprendes y practicas el camino entre el mundo de tus ideas y el mundo real, para que materializar y lograr metas se conviertan en tu día a día.

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